Eduardo
Sívori Alt en la Cavalcada. foto Jorge Morales
La Quinta
Cavalcada Poética
Una nueva Cavalgada de Poesía, espectáculo
que al alcanzar su quinta edición consecutiva, demuestra
que se ha consolidado como todo un clásico de la primavera
literaria gironina. El promotor y padre de dichos encuentros, es
el poeta argentino Edu Sívori Alt, residente en Girona desde
el año 2001, y cuya aportación ha enriquecido la vida
cultural de esta ciudad, pues a las numerosas actividades artísticas
que Sívori ha llevado a cabo, las ha sabido dotar de toda
la experiencia adquirida en sus largos años de creación
artística y de activa participación en movimientos
sociales y culturales de todo tipo: revistas de poesía, organización
de recitales, encuentros internacionales, programas de radio.
Trabajador social y artífice de proyectos de integración
para personas con discapacidad intelectual, además de ejercer
el periodismo y un largo etcétera de actividades, todas ellas
románticas y quijotescas, que convierten a Sívori
en un auténtico personaje. Un líder, una fuerza de
la naturaleza para todos aquellos que tienen el placer de compartir
su amistad y su arrollador entusiasmo.
Como poeta, Edu Sívori ha publicado cuatro libros, y próximamente,
Editorial Quadrivium publicará un quinto: “Mariposas
en el estómago”, inspirado volumen, con prólogo
del poeta JMa Uyà. Entre los que destacamos, un poema que
juzgamos como el mejor que hayamos leído sobre el tema actual
de la inmigración. Es un poema que la revista Llop Ferotge
publicó en su segunda entrega, de septiembre 2006, y que
si bien, se titula “Humo en el zoológico de Barcelona”,
ha alcanzado una amplia notoriedad con el nombre de Copito de Nieve,
el recordado gorila blanco, figura absoluta del Parque Zoológico
de Barcelona, hasta su muerte por cáncer hace un par de años.
Puedo dar fe, de que el numeroso público que se ha reunido
en bares y escenarios de Girona, Banyoles, Figueres y Barcelona,
se ha emocionado vivamente con la recitación de este poema,
que Sívori interpreta, además, con su voz ronca y
rota a la vez, empapada de reminiscencias porteñas, donde
luce su acento argentino, que se asemeja a las notas de un bandoneón
que llora su tango en las intensas noches de ese viejo Buenos Aires,
de donde Sívori se trajo la brisa melancólica de su
puerto, los colores vivos del barrio de la Boca, el calor humano
de esas “Villas Miserias” que lo reconocieron como poeta,
en el trabajo cotidiano de repartir pan y esperanza.
Música
Cavalcada. De fondo, los dibujos de Sívori. foto Jorge Morales
Y todo ese bagaje, que no se adquiere en ningún
otro sitio sino sólo en la Universidad Desconocida, para hacer
uso del término del maestro Bolaño, Edu Sívori
Alt lo ha puesto al servicio de Girona, creando estos recitales que
cada año han alegrado la vida, con sus enormes murales de colores,
pintados por el mismo Sívori, con sus rondas de degustaciones
gastronómicas gratuitas para el público, y con esas
enormes rosas rojas que regala a los asistentes, en correspondencia
con la bella tradición catalana del Sant Jordi.
Rosas
rojas y poesía en Catalunya. foto Jorge Morales
Por todo ello,
celebramos esta Quinta Cavalcada Poética, saludando al artífice
de todo ello, a la dulce Myriam, compañera del poeta, a Ernest,
hijo de ambos, a quien Edu presentó a todo el mundo cuando
apenas tenía un mes de vida, en el arranque de la Cavalgada
del 2007, recitando un poema con su pequeño en sus brazos.
Recordamos también a los numerosos artistas, poetas y músicos
que han pasado por ellas, que hemos conocido gracias Edu, como el
mismo JMa Uyà, el guitarrista clásico Angel Asïull,
la cantautora ampurdanesa Irún, la poetisa María Rosa
Cullell, Lilian Garrido con sus cuentos desde Argentina y, muchos
otros más amigos y amigas.
La Cavalcada, a pleno. foto Jorge Morales
Recordemos también,
en forma especial, la participación en las Cavalcadas, de nuestro
inolvidable compañero, el poeta Albert Compte Estartús,
quien estuvo presente en la edición de abril de 2006, en una
velada maravillosa en la que también participaron Miquel Pascal,
Ramón Soldevila, Aziz Al Kadaoui, quien suscribe estas líneas
y muchos otros. Por todo ello, nuestra alegría y reconocimiento
a las Cavalcadas de Poesía, y nuestros afectuosos deseos de
una larga vida para ellas y para todos los proyectos disparatados
(pero tan imprescindibles y necesarios), en los cuales anda metido
con su energía contagiosa, nuestro querido poeta Edu Sívori
Alt.
Eduardo
Sívori, un argentino, anclao en Catalunya. foto Jorge Morales
Humo en el
Zoo de Barcelona
a la memoria de
Fluquet de Neu
(Copito de Nieve*, en catalán)
recuerdo
unos “Margaritas” en Puerto Vallarta / ella estaba tan
liviana /
huesito de la suerte en el pollo mexicano
placer de quedarse dormido en el cinema
tacos, tequila y ese atardecer tan pero tan dorado
humo
recuerdo
comiendo cus-cus con las manos / en Marruecos /
perfecta / te dejaste perder siendo imperfecta /
es decir / más que perfecta
humo
yo, tu Humpry Bogart
besándote en Casablanca
recuerdo
Buenos Aires / cinematográfica /
renunciando a ser la octava maravilla del mundo:
o la primera o nada
humo
-se que no te olvidaste-
a pesar de descontrolarte,
-se que no te olvidaste-
/ eso sí que fue perfecto /
no me chivateaste…. Amor…amor
mío…cosita chiquita…dientecito de ajo…
los dos, escondiditos bajo la frazada impune…
no me chivateaste….
más- aún –me-enamoré-
de vos
es verdad
siempre me salí con la mía
siempre me apañé para conseguir el cromo más
difícil
siempre lo logré
siempre me las rebusqué para ser Robin Hood, el Zorro o el
chueco Maciel
y sacarle punta a los que más tienen
para escribirle la gloria y la victoria a los que menos tienen
desprotegidos de mi patria…
almitas descarriadas
trashumantes descalzos
reflejados en mi café con leche
todas las mañanas
por eso fui a contarle mis penurias a “Copito
de Nieve”
al gorila albino de Gambia
preso en el zoológico metropolitano de Barcelona
recuerdo
me puse a conversar con el macaco compadrón
era famoso, pero estaba más triste que el oso de Moris
estaba tan viejo y sólo como yo, encarcelado detrás
de las cuatro barras catalanas
“tengo papeles”, me dijo
“soy africano pero tengo suerte de ser blanco”, me dijo
me hice amigo de gorila tan ilustre
le conté que sentía calentura
enceguecida por una mujer
a la que encontraba cada día por la calle
a la que daba dos amistosos besos / frías mejillas pálidas
/
cada día por la calle
a la que deseaba canibalísticamente
cada día por la calle
humo
y que ganas de chuparla toda por la calle
de apretarle el culo con mis manos de poeta porteño
cada día por la calle
de pintarle su cuerpo desnudo de colores
hacerle cosquillas con el pincel en su pubis colorado
humo
de hacer sonar el bandoneón y bailar
un tango como dios manda
gastando la suela de los zapatos
cada día por la calle
y ella lo sabe, lo ve en mi mirada de niño
desprotegido, cada día por la calle
humo
“eso es tan sólo humo”
me dijo el gorila blanco
“yo también estuve enamorado de Chita, la mona de Tarzán”
“ya se te pasará… fúmate éste puro
conmigo y verás como los dolores
pronto desaparecerán”
humo
“a mi el cáncer me duele menos
que los flashes de las cámaras de los turistas,
camarones engreídos con sus panzas repletas de cerveza
sus bolsillos llenos de euros
folletos con mi cara triste y deseosa de Chita,
la mona de Tarzán”.
humo
recuerdo
el frío de Nepal
el rostro del pibe Altamirano
sangrando en el suelo de la estación de trenes
nevaba y por más que rascara en el fondo de los bolsillos,
las migajas de las galletitas “MANÓN” que mamá
metía en mi delantal escolar
no aparecían
humo
recuerdo
sus pancitas hacia afuera
desnutriditos sociales
lengüitas verdes de tanto almorzar y cenar, solamente…
mate cocido, a veces un pan duro
humo
recuerdo
el día en que me dieron los papeles:
dije adiós pedazo de infeliz al guardia civil
con el que me peleaba cada mañana.
que te garúe finito pobre desgraciado
tricornio de carnaval carioca
esclavo del gobierno
y cancerbero de turno
nadie entendió nada
humo, mucho humo
solamente Copito de Nieve y los inmigrantes
de la última fila
aplaudieron y vivaron tan célebre final.
* Copito de Nieve, recordado gorila albino, figura del Parque Zoológico
de Barcelona, hasta su muerte por cáncer de piel en 2003.