Como decía en uno de los últimos números de Lamás Médula* un Jorge Boccanera entusiasmado, “Yo no sé si se vende, pero que la poesía circula, circula, y como la puta madre”. Por entonces circulaba en pósters, revistas de escasa tirada, hojas mecanografiadas o de boca en boca. Nada hacía imaginar que la Internet convertiría aquella circulación artesanal en hipercirculación. Fenómeno que trae aparejado el riesgo, siempre latente, de la indeterminación cultural de los pueblos.
En este estado de cosas, regresamos a la tarea de husmear en la literatura que circula todas las latitudes posibles.
El eslogan de la revista es un humilde homenaje al poeta argentino Mario Trejo. Y a aquella obra que, desde el Instituto Di Tella, sembró “Libertad y otras intoxicaciones”. He aquí una de esas semillas. La época nos muestra una poesía intoxicada. Con la narrativa, el ensayo, la performance, el teatro, las artes plásticas, el video, las estéticas tradicionales o las experimentales.
Vamos hacia eso. Hacia los tercos, los polemistas, los descarriados, los inclasificables.
Y vamos también hacia la versión papel. Así es, ciberlectores. A partir de septiembre u octubre de 2009, la versión en papel de Lamás Médula, estará disponible a través de un sencillo sistema de suscripciones. ¡A suscribirse que se acaba el mundo!
En este país en el que todo vuelve: varicela, tos convulsa, mosquitos Anopheles, Trillizas de Oro, peronistas revolucionarios (¿?), timba financiera, arbolitos y lentos, ¡volvieron los lentos…! Y en el que aparecieron Emos, Floggers, Cumbios y cumbias, ¡cómo no íbamos a volver nosotros!: Losmás Médulos.

Buenos Aires, diciembre 5 de 2008






*El último número de Lamás Médula salió hacia fines de 1988

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