Dirty Ganga (Colección Cuadernillos)
De Sebastián Kirzner
Poética irreverente y despiadada mezcla de mezclas. Poesía que va del boom planetario de las comidas rápidas a Vietnam, de las películas de Tim Burton al estigma posmoderno del clonazepan, y del Cholo Vallejo a la cultura Gym. Kirzner frecuenta bares y fondas de Buenos Aires, canjeando su pequeño gran libro autogestionado por lo que se le quiera dar: dinero, una cerveza, otros libros o simplemente el gracias de ocasión. Su libro no tiene precio. Y Kirzner lo sabe. Por eso lo recita en cafés literarios y plazas. Sabe que “Dirty Ganga” no tiene precio, tiene valor. El valor de lo nuevo. De lo diferente.


Vincent, te espero desnuda al final del libro
(Galerna)
De Rodolfo Braceli
De su primer libro de poemas, “Pautas eneras” (1962), prohibido y quemado en Mendoza por el gobierno de facto, a este “Vincent…” Braceli no ha hecho otra cosa que andar con el desfibrilador a cuestas. Resucitó a Violeta Parra en “Violeta viene para nacer”. Revivió a Lorca, a Perón y a José Luis Cabezas; a Borges, a Tejada Gómez y a Girondo; a Cortázar, a San Martín y a todos los “Argentinos en la cornisa” que encontró; a la religión con su poemario “La misa humana” y a la popular con “De fútbol somos”. Hombre con desfibrilador a cuestas, en Braceli creció el turno de Van Gogh. Y parió este extraordinario “poemanovela casiteatro”. “Qué rápido pasa el tiempo despacito” dice, con la estética teatral que viaja por todo el libro, enriqueciéndolo, dándole vida a parlamentos poéticos que brillan. Y entre lo que reluce “Hay alguien allí que no se anima a entrar. El aire me avisa que es ella”. Hay que leer este libro. Hay que leer a Braceli. El resucitador de muertos no tan muertos. Braceli, el que renace todo lo que toca, con la mejor literatura.


Música para buenos salvajes

(Ediciones El Mono Armado)
De Mariano Schuster
Poemas con olor a whisky. Poemas para ser leídos en una fábrica. Poemas con Los Tres Chiflados de fondo. O con el Sargento Pepper tronando entre las tetas de la Coca Sarli. Poemas vagabundos. De intemperie. Que bien podrían haber sido escritos por Tom Waits, sentado al borde de su piano, con un par de chicas masajeándole la entrepierna. Poemas con algo del atangado Luca Prodan. Y de ese gran rocker que se llamó Celedonio Flores (rockerman en los ´20, cuando el rock & roll no estaba totalmente inventado). Poemas para ser gritados sobre una montaña de hierros oxidados. Eso es “Música para buenos salvajes”, el excelente primer libro de Mariano Schuster. Un Sub 23 que promete estar pronto en la selección mayor, con más música hecha poesía salvaje.


Mi libertad por un novio
(Plaza & Janés)
De Viviana Kahn
Sugerentes “ensayos y horrores de una soltera de más de treinta”, con prosa entretenida y desopilante. Un libro inteligente que le salta por encima al principal obstáculo que le presenta la temática: la superficialidad. Y le pasa por encima con astucia. Ilumina con frescura, describe almas solitarias. Sucede desde la soledad. Una soledad “muy concurrida” como diría Benedetti. Viviana Kahn tiene un lindo decir, un lindo contar. Y suena bien. Acaso también en esto Borges tenía razón cuando afirmaba que “si suena bien, está bien”.
 
Las otras, Historias del misógino que amaba a todas las mujeres,
de Néstor Baron (Ediciones Continente)
Sopita, de Rolando Revagliatti (Ediciones La Luna Que)
De vos, de Jorge Ariel Madrazo (Ediciones El Mono Armado)
Arquitrave Nº 38, revista colombiana dirigida por Harold Alvarado Tenorio
La Clave, de María Paula Mones Ruiz (Editorial Vinciguerra)
Poetas & Putas, selección de fotos y poemas Roberto Goijman y prólogo de Osvaldo Bayer (Ediciones Patagonia-Colección Papeles Baldíos)
Afasia, de Omar Tricarico (Ed. Autor)
Revista Interrup/ciones Nº 3 (de San Luis), dirigida por Natalia González y Sebastián Quiroga Torres
Guillermo Hotel, de Guillermo Piro (Aurelia Rivera/relatos)
Sueños Patafísicos, de Ivana Vitelli (Ed. Autor)
Hybris, de René Villar –1964-2008– (Editorial Del Pasaje-Selección a cargo de Susana Rozas)
Piedras Sumergidas, de Aída Osses Herrera (Surada)
Metzica, novena sinfonía, de Roberto Goijman (Ediciones Patagonia)
Desierto Sol, de Martín Camps (Solar Colección)
Grafitti, de Juan Daniel Perrota (Plaqueta-Bartolomeo)
María Paula Mones Ruiz, plaqueta (Ediciones La Guillotina-APOA)
Noche Roja, de Juan Borges (Ediciones Humo)
La piedra de la locura Nº 8, revista chilena de creación visual y literaria, dirigida por Jaime San Nadie
Andén de Adentro, de Nora Fiñuken, (Editorial The Followers)
Yo era casi normal, lo juro, de Aída Osses Herrera (Ed. Autor)
Amarillo Intenso, de Verónica Médico (Libros de Tierra Firme)
Me llaman Discépolo,
de Ivana Vitelli (Ed. Autor)
Días de fuego, de Elena Cabrejas, Roberto Goijman, Martha Goldín y Vicente Zito Lema (Ediciones Patagonia)
Enviá tus libros, revistas, plaquetas e inéditos a:

Mendoza 4941, 1 B,
CP 1431
Villa Urquiza
Capital Federal
República Argentina

O a libros@revistalamasmedula.com.ar

 

Acabás de escuchar a Oliverio Girondo Free counter and web stats