Un camino solitario que asciende hacia la montaña,
una hoja derribada por la lluvia y que desciende en el sueño
de un santo, una flor de loto que abre sus alas en el aire clarísimo
de un amanecer lejano. Resuenan los pasos del peregrino en los pensamientos
del árbol, se deshojan los versos del poeta y se confunden con
la sangre de las criaturas que respiran.
¿Cabe el universo en una gota de agua? ¿Es un grano de
arena la medida de lo eterno?
Gorka es el peregrino que regresa del viaje y trae consigo la lejanía:
versos que formulan preguntas, que reclaman respuestas para construir
a un hombre en armonía con el cosmos, un hombre que hace del
amor un rito sagrado y trascendente. Para Gorka el amor es un viaje
al deslumbramiento; en el amor descubre el hombre su verdadero rostro,
recibe la revelación que lo lleva al contacto con lo absoluto,
eternidad que transcurre en lo impermanente.
Sólo existo más allá de
mi mismo
aparte de esta Luz no tengo nada.
Sólo existo en el otro, más allá
de mi mismo, nos dice el poeta , en esa Luz que se genera cuando dos
espíritus logran encontrarse, en ese lugar secreto que constituye
el templo de cada ser humano, el lugar donde se deshacen las máscaras,
donde cada hombre y cada mujer es como una criatura que emerge del rocío.
Buscamos perennemente aquellas puertas que nos permitan acceder a una
vida más humana, experimentamos la fuga de nosotros mismos, y
nos sorprendemos mirándonos vivir pero sin entrar realmente en
la vida. El poeta nos invita a desafiar al tiempo, a burlar al reloj
que a cada instante nos reclama una gota de existencia.
Habito la única verdad
este minuto interminable.
Cada minuto una eternidad, y el amor, una vida latiendo
en las entrañas de otra vida. El peregrino nos guía de
la mano a través de los parajes de su espíritu, nos enfrenta
con la Lejanía. El poeta nos narra la búsqueda de la llave
que abre la puerta tras la cual nos esperamos y esperamos al otro, al
hermano, al espejo: la criatura humana. Quizás la llave no exista,
tal vez es la búsqueda por sí misma el instrumento que
posibilita nuestra entrada a lo trascendente, aquello que no puede ser
definido, pero que pugna en nosotros sin descanso: nuestro verdadero
nombre.
Cuando encuentre la llave
se habrá podrido la puerta.
Poesía de una honda espiritualidad, poesía
de la revelación, poesía que nos lleva desde lo humano
hasta rozar la esfera de lo divino, como en el Tantra.
¿Es el hombre una criatura separada del universo? ¿O es
el hombre una pieza del engranaje cósmico? ¿Es la muerte
la conclusión definitiva de esta particularidad a la que llamamos
vida? ¿O se integra el hombre al flujo del universo?
Gorka nos ofrece una respuesta a estas interrogantes
con los siguientes versos:
Pero más allá de mi cuerpo impermanente
está el soñador eterno que nos sueña
y en su sueño ya casi es de mañana.
El poeta Gorka Lasa Tribaldos nació en Panamá
en 1972. Es meditador, pensador heterodoxo y pintor de mandalas. Egresó
de la Universidad Tecnológica de Panamá, diplomado en
Creación Literaria. Este humanista escribió los libros
de poemas Diario de un peregrinaje mágico (1995, inédito)
y La ciudad abandonada (1998, inédito). En 2007 publicó
Viaje a la lejanía presentado por la laureada poeta panameña
Giovanna Benedetti. Sus poemas, cuentos, ensayos y plumillas han aparecido
en diversas páginas publicaciones gráficas locales como,
El Panamá América y la Revista Maga, entre otras. Forma
parte del libro colectivo de nuevos cuentistas panameños Letras
Cómplices editado por la Universidad Tecnológica de Panamá,
es miembro de La Asociación de escritores de Panamá y
de Poetas del Mundo, con sede en Chile.
La palabra del vacío
Manos de sabia sobre raíces-luz.
Verbo que no encuentra abecedario.
La sonora palabra del vacío.
Todo esta dicho.
Dragón de oro
Hermano,
¿Has caminado por los sueños?
¿Has visto al dragón de oro devorar el corazón
de los hombres?
¿Cuánto durará el encantamiento de la realidad?
Cansado estoy de tratar de enseñarle al mundo
que el sueño del sol es la estructura del templo
el viento de las voces es la ofrenda y el altar.
Lo demás pasará como los días
yo tendré que olvidarlo todo
como tantas otras veces.
Pero más allá de mi cuerpo impermanente,
está el soñador eterno que nos sueña.
Y en sus sueños
ya casi es de mañana.
Soledad de caminante
Viento que golpea mi rostro
torbellinos de agua y frío que colapsan
sobre mi soledad de caminante.
Montañas azules, bosques nubosos en las distancias
senderos húmedos y ocultos que llevan a la noche
de la aventura inmemorial.
Las luces del atardecer se alejan entre las nubes
de tormenta
pies cansados recorren la ruta del olvido.
Alturas de soledad en las montañas del hombre
peregrino
buscando en las distancias el efímero recuerdo de la Mujer-Luz
Infinitamente solo en la cumbre de su silencio
perdido en las distancias de sus sueños lúcidos.
¿Qué quedó después de
todo lo contemplado?
Solo recordar la vida en sus senderos viejos
escribir glifos secretos en el papiro antiguo
sobre los caminos de una patria olvidada.
¿Qué pasará ahora que todos
alucinamos con el imperio y su poder
que el canto del delfín se ahoga en los mares de los hombres
ciegos?
¿Dónde está la conciencia pura
en este tiempo incorrecto?
¿Cuánto falta para que despierte el hombre?
¿Su amanecer, su eterno canto, su destino?
Torbellinos de agua y frío
sobre mi soledad de caminante
Viento, lluvia, niebla de montaña
cae la noche y consigo trae la estrella
Diatriba al Rey Tuerto
No hay peor ciego que el que se cree tuerto
I
Me han dicho que un tuerto nos gobierna
y por esto es rey de un triste mundo
pero su visión más que sumar, le resta
observando, cree mirar y pierde el rumbo.
Me han dicho que justificado está su cargo
pues al reinar soberbio sobre todos
cree con esto definir la triste trama
que enardece los ardores y el abrojo.
Y no importa que no sepa de horizontes
ni que en duda se presenten sus paisajes
pues sin ver, cree que está mirando
y otros ciegos ya lo siguen en su viaje.
Su mundo llano adolece de temores
su ceguera no alcanza a darle rumbo
inventa su poder de oro y resquemores
pues teme sumergirse en lo profundo.
Y no es cierto que el que viendo
incremente de por sí su panorama
también ha visto traiciones Polifemo
viendo solo lo que sangra de su drama.
¿Qué imperios ya perdidos rememora
aquél señor de la maraña y su tumba?
aquél que en un tiempo gris y solo
agregó al siglo la herida, la penumbra.
Y es él, el que despoja de sus huesos a la
carne.
Y es él, el que deshoja de los árboles su traje
destruyendo lo bendito de la tierra
con sus guerras de odio y de pillaje.
Y en trono de matanza se redime
mientras teme al sabio despertando
con torturas y desangro los somete
con sorna y espanto es silenciado.
Pues su reino es de rocas y de plomo
su legado tristes cruces y mentiras
entendimos cómo funciona su engaño
sabemos que no hay templo ni reliquias.
Y enviciado en su ceguera se corrompe
al saber que su poder es de quimeras
¿arderán los visionarios en la lumbre
de aquel tuerto que asegura ver estrellas?
II
Y tan necios son los ciegos
aunque un tuerto los gobierne
pues se puede mirar mucho
pero la mente no entiende.
Pues no saben de la trampa
de la masa sin memoria
de los ojos que no atisban
aquel tuerto y su escotoma.
Por eso mirar no vasta
pues así no se comprende
aquel que mira en verdad
no necesita de puentes.
Su mirar es más que un acto
es la razón que lo impregna
es la unidad sin sujeto
es lo integral del esquema.
Es la visión lo que el tuerto teme
aquella de los sentados en la nada
deteniendo el mundo en el vacío
mueven sin querer toda batalla.
Los que del reino de la Luz
traen los cantos del mañana
ellos están ya despiertos
pues ven con ojos del alma.
Locos los llaman algunos
se burlan del vate disidente
para justificarse en el hecho
de que no ven y no sienten.
Aquellos que mueren solos
pues muy cierta es la venganza
y en el dolor concilian poemas
con rebelión y esperanza.
Gritan su dolor al mundo
gritan su tedio y su rabia
solos en las vías del fuego
solos en los reinos del alma.
Sacros herejes proscritos
los que del mundo disienten
pues cuestionan los delirios
de los tuertos de la mente.
Si…
Me han dicho que un tuerto nos gobierna
y que por esto es rey de un triste mundo
pero su visión más que sumar, le resta
observando, cree mirar y pierde el rumbo.
Más información de Gorka Lasa
Tribaldos en www.mandala7.wordpress.com,
o en www.gorkalasa.awardspace.com
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