Escribo sobre Lur Sotuela y me doy cuenta de que debo que tener cierto cuidado adicional al que se me supone por hablar de un poeta impunemente. Esto es debido a que es el director, desde hace algunos años, de la revista El Invisible Anillo. Y como tal, aunque sea director ajeno, tengo que dejarle un buen sabor.

Lur es un poeta que viene de la imagen, pero al que la imagen se le ha quedado estrecha. Si bien su poesía tiene una forma cuidada y medida, pero flexible como los tiempos que corren, su fondo, tal y como él dice, se basa en una pregunta vital. A ésta le sigue la necesidad de expandir la terrible certeza de saber que se existe, la necesidad de desnudar y comprender íntimamente las identidades que nos llevan hacia ese destino.

Os hablo de él como de una piedra antes de caer al río. Ha obtenido el premio de poesía de la Provincia de Guadalajara 2008, muestra desde hace tiempo su poesía en distintas revistas literarias y está próxima la publicación de su primer poemario, La Espada Rota. Aún no sabemos a qué orillas llegarán las ondas producidas por su impacto, pero como siempre, lo mejor es que cada uno juzgue por sí mismo al llegar, como en este poema.

LLEGAR
Avanzaste por las raíces del alba,
Entre silencios insomnes y destellos
Oscuros que nacían del ancestral verano.

El aire respira intacto en las alturas,
Despiertan el hambre y los crepúsculos
La joven luz huele a muerte y a ternura.

Nostalgia de sombras. Soledad de abismos.
Horizontes e invisibles fronteras.
Pálidos lugares donde no existen ni nombres ni formas.
Evocas en la noche el perfil sin líneas de ti mismo.

Un aullido frío. Un símbolo ausente.
Sobrecogimiento

Llegar,
legar sin fin

Es entonces cuando llegan las preguntas.

–¿Cómo empezaste a escribir?
–Es complicado descifrar el laberinto de la memoria, las intrincadas mentiras o medias verdades, que a lo largo de la vida nos vamos creando para definir ligeramente la identidad que nos sostiene.
Pero desgarrando los recuerdos, desde pequeño, el arte, la literatura, el mundo artístico en todas sus expresiones me ha interesado.
Pronto escribí algunos cuentos, el paso siguiente a mi desbocada imaginación, desde luego fueron textos de poco valor narrativo y que decir literario.
Mucho mas tarde escribí diez o doce guiones cinematográficos, los primeros trabajos serios, de los que cuatro se llevaron al medio para el que habían sido creados.
La poesía fue bastante tardía. A la edad que se cumplen veinte años, por alguna oscura razón del inconsciente soñé mis primeros poemas.

Si nos ceñimos a lo que dicen de él otros autores, como su prologuista, Carlos Clementson, nos encontramos con sensaciones que se despiertan en la frescura de la naturaleza. El prado, la bruma, hacen de su poesía una huída deliberada de la cárcel urbanita, una nostalgia de lo ancestral.

EN LOS COLMILLOS DEL LOBO

En el páramo vacío,
en la pradera de la hierba oscura,
en el hogar junto al fuego,
en los colmillos del lobo.
Brilla una ofrenda a la luna
al eterno destello de un cristal inestable.

Has caminado por todas las calles
de un obsceno laberinto, por los reflejos vivos
de una ciudad vieja. Buscabas las
razones íntimas del crepúsculo.
Las hermosas flores de nieve
perdiéndose en la bruma.

En la oscura negritud del golem,
has ocultado el rostro de quien eras.
de quien fuiste, de quien siempre creíste ser.

Una araña nace blanca en los ojos
tejiendo una perfecta red en la pupila,
una promesa de tránsito y de noche.


Y hay más preguntas. Preguntas masmedulares.

–¿Qué te reporta dirigir una revista como El Invisible Anillo?

–El Invisible Anillo es un proyecto muy amplio, en el que están inmersos muchísimas personas, y que tiene mucho calado e importancia, y ya después de tres largos años de penurias económicas y personales con este capricho literario, no pienso en abandonarlo. Editorial Eneida, confía en este proyecto y desde luego la continuidad esta asegurada. La aportación literaria, a mi creación poética, podría ser la de tener la posibilidad de al compartir la pasión con el trabajo, conocer muchos puntos de vista, tanto poéticos como ensayísticos o fabulaciones de las mas diversas índoles y poder darles mi propia forma a las influencias. Es obvio que a mi creación poética en algo afectara este cristal de influencias y tendencias, pero no es el crecimiento personal el que me mueve como director, sino la de aportar al mundo artístico y literario español, un punto de vista abierto y plural, y no sujeto a la hegemonía decadente y enferma que existe en la poesía y el arte.

Siendo una obra que quiere alejarse del dato de la fecha y del lugar, sí que nos habla en nuestro presente, entendiendo la geometría como parte de la vida y no como una abstracción ajena. Sí, todas las poesías son sociales, aunque no políticas. Y las de Lur versan actualidad nostálgica, diplomacia solitaria. Quieren hablar de la incomunicación humana sin acusar a multinacionales o a políticos. Miran al presente interior. El de la especie humana.

FLORES DE INVIERNO

No sé cómo, pero cuando era entonces,
aprendiste la palabra pura de la tormenta,
la respuesta húmeda que da la noche
a la canción de la lluvia.

Comprendiste la geometría inexacta del relámpago
su fuerza de fuego y nunca cruzando el cielo,
con la ternura con la que deshaces la armadura.

Conservas en la piel toda la memoria de un océano
de noches y de lunas. El instante perfecto de las nubes,
el momento etéreo de la brisa haciéndose viento.

¿Cómo no va a temer la serpiente de niebla tu caricia?
Teniendo, cuando es ahora, ese tacto tan perfecto,
esa caricia absoluta que cuando despiertas también lo hace
un horizonte de luz tranquila y flores de invierno.


–¿Qué lugar recomendarías en Madrid (o en España) como refugio literario?
–El mejor refugio, el único refugio ,el terrible refugio: uno mismo. Pero en Madrid, cualquiera de sus cafés, cualquiera de sus bares, sirven como lugar de encuentro entre las ideas y el lápiz.
–¿Qué le dirías a alguien que acaba de empezar a escribir?
–Le diría que lea. Que lea mucho.

Lur Sotuela Elorriaga Estudió Imagen y Sonido. Ha compaginado su vocación literaria con la actividad audiovisual. Como guionista, realizador de cortometrajes y fotógrafo de tendencia conceptual, y varias exposiciones en Madrid. y Bilbao. Finalmente, la faceta literaria ha acabado por imponérsele. Ha publicado tanto obra poética como crítica en revistas literarias como Nayagua, Pérgola, Cuadernos del Matemático, La Primera Piedra, Fósforo, Acciones Imaginarias, Isla Negra. Y obtuvo en diciembre de 2008 el Premio de Poesía Provincia de Guadalajara. En 2004 había ganado el Premio de Poesía ciudad de Getafe. Y en el 2007, había sido finalista del Premio Joaquín Benito de Lucas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El Hombre Invisible

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