A partir de la Antología Poesía Joven del Noroeste Argentino, publicada por el Fondo Nacional de las Artes en el 2008, surgen voces nuevas en este territorio. Voz como la del catamarqueño Marcelo Ahumada. Su poesía es intimista, a veces, con un toque de surrealismo. Usa palabras corrientes, de todos los días, y puede, por ejemplo, apelar sin tapujos a la marca de un medicamento para sacudirnos y adentrarnos más en el poema. Veamos este fragmento:

MADRENATURALEZA

I

Marcelo

tenés lexotanil?

no tengo madre

no tengo lexotanil pero sí tengo madre
no tengo padre

le digo: no tengo madre

aunque tenga lexotanil y tenga madre y tenga esta noche abierta
como un tajo en mi cadáver

no le daré una de mis pastillas

que su noche
le traiga desesperación
y lobos
papeles de la noche
….                                                    (Poesía Joven del Noroeste Argentino-2008)


Hay un soplo de libertad en su poesía, que contrasta con el clima opresivo de su provincia natal. Podemos decir que Marcelo es el contraste de una sociedad pacata.
Su poesía se torna a veces narrativa, como por ejemplo, en Hotel Miyashiro, donde abunda la nostalgia expresada en fuertes imágenes.

LA DIÁSPORA DE LAS MARIPOSAS
en la oscuridad
sugiere a los ciclistas en la lluvia
las balas en la nieve
los ciegos en los pasillos oficiales

el aliento demora el paso de las nubes
sobre el rizo
que la tierra hace
en cada animal

en cada suburbio
en cada sol
que prepara su túmulo
porque las cosas se fueron

por el mismo sendero
la casa de nosotros
que los hijos ya hicieron
las ventanas desatadas

la casa arrebatada

                             prometida

CORTAFUEGOS


(-1)
Por entre los bueyes
las estructuras de las pilastras
el molino
y ese dios sabe qué en su horno
penetra un peso dócil
privado
íntimo
como un pergamino
la voz
esa mujer arrastra con su balde de voz
un agrícola encontrar al sol una decena de pasos marcados
es todo lo comunista que el barro pueda ser
despertar
en patio ajeno
tapando la soledad despeinada con el propio cuerpo cielo abajo
este cuerpo ha inventado las nubes debajo de las camas
para que arrodillarse sea de poeta
y no rajarse
como la urna
esa parcela desollada
por la que aquella mujer supo que otra vez había llegado la muerte
donde insistieron en poner a tus padres
uno al lado del otro
aunque mi madre
aún
esté viva.


I

La madera
los largos troncos en el agua por el río
como niños flotando un pueblo de barquitos
mira ese paraguas transparente de cielo cayéndose
río abajo
como besos en la nuca
esos viejos árboles se disuelven en la espuma
que se quema
tan pronto aparece en más espuma
dibujando
cientos de cartas de amor que arden
en el agua viajando nobles cadáveres
embrujados
los árboles de agua por la quebrada
olvidando los amores que los hicieron árboles
por el que serán venerables muebles tu cama
donde por centésima vez saltas
y me buscas has soñado que te llevan
que te van alumbrando en el aire
que el caballo
que a tu caballo

lo hicieron atolón barco abajo
un mar de arriba te espera
naufragio.

En ocasiones Marcelo se sumerge en monólogos que pueden llegar a ser trágicos, como vemos en el siguiente poema:

X
tenía miedo que me rompas
te has venido a ser piel
te has venido a ser yo
no recordaré que debo respirar cada mañana
me pondré fuera del techo me quedaré en el techo
me hace frío
floreces en manos de vacío
gajos de llamas por entre mis cicatrices
por mis sábanas en océanos por pedazo
añico de río
un mar de ojos cierro
esquirlas de mi guerra privada
me llenan de vos meto la cabeza
bajo el agua
repartir el silencio entre miles de cosas útiles
como parquímetros o llaves
(te espero suelto entre aspirinas en la mesa del teléfono)
me voy abriendo en cauces
dejo que la piedra violenta del campo te tape
lobo de plomo
por las noches veo a veces la silueta de un hombre
sobre una carretera
reza
estoy seguro
eso es lo que riega su sombra en el desierto
balas de salva al cielo.

YO SOY LA OSCURIDAD

XV
la noche es algo de vos
como un vientre lleno de oscuridad
como si caminara con una sola idea
un toro un tipo de toro
me busca dentro mío
como si hubiera nacido
en una mesita de luz
un pan negro un pan de piedra
eso me busca para perderme
como si naciera hoy con mi muerte
te llevara para desaparecer
como mi ruleta para niños
con la que estafaba a mis hermanos
cuando desapareció la bola
y se hizo invisible como las verduras
como echan a la gente muda
me voy en un estorbo de luz
transpirado
adonde penumbra la oscuridad
entre gente menuda que poco existe
a quererte solo.

No son muchos los exponentes jóvenes del NOA, por eso sería menester seguir la trayectoria de aquellos que han sido seleccionados en la Antología Poesía Joven del Noroeste Argentino, en particular, Marcelo Ahumada. Premio Federal 2003, género Poesía: selección provincial, regional y federal. Premio Federal 2004, género Cuento: selección provincial, regional y federal. Seleccionado para la Antología Poesía Joven del Noroeste Argentino, editada por el Fondo Nacional de las Artes, antologada por Santiago Sylvester. Premio Ensayo Bicentenario 2008, Secretaría de Estado de Cultura de Catamarca. Antología de Poetas del Norte Grande, editorial Hanne, Salta, 2008. Publicación del libro El Primogénito, editorial El Suri Porfiado, 2009. Publicación de Cortafuegos, a cargo de Leopoldo Teuco Castilla, 2009.

Marcelo Ahumada nació en Catamarca, Argentina, en 1971. Trabajó como bibliotecario y guía de turismo. En la actualidad, reside en Santiago del Estero. Su libro El primogénito acaba de ser publicado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Copyrigth © 2009 revistalamasmedula.com.ar.
Todos los derechos reservados.

 

 

   

TIERRA AHUMADA