En su prólogo al póstumo Proyecto
de Obras completas, de Rodrigo Lira, Enrique Lihn recuerda que
Lira se refería a sí mismo no como “poeta”,
sino como un manipulador del lenguaje. Y la sensación
que queda tras la lectura de esta obra fundamental -sin exagerar- de
la poesía chilena, es de una desolación única,
terrible, cruel: uno queda con la idea de que ya no resta más
por escribir. Así de definitiva y lapidaria es la obra de Lira
(suicidado a los 32, el día de su cumpleaños), quien retuerce
y estruja y exprime el lenguaje hasta sacarle la última gota,
hasta la frontera de lo imposible; hasta hacer que la poesía
se tuerza el cuello a sí misma, sin posibilidad de reclamo o
devolución del tiempo empleado.
Lo de Lira sigue una tradición rupturista
de larga data en la poesía latinoamericana (Huidobro, Girondo,
quizás en alguna medida Vallejo, Guillén y otros, todos
diestrísimos manipuladores de una lengua en permanente
movimiento). La unidad básica en poesía, para todos ellos,
no es ya el verso, sino la sílaba, destacando ante todo la oralidad
del poema. Entre retruécanos, paráfrasis, neologismos
y juegos varios de sonido, se amalgama esa melodía que subyace
entre líneas.
¿A qué viene todo esto? Lo primero
que me dice Ignacio Morales Valdivia (Santiago, 1986) es que le incomoda
la denominación “poeta”. Buen punto. Siempre he desconfiado
de quienes se denominan a sí mismos “poetas”. El
término “antipoesía” se encuentra ya muy manoseado,
para definir lo que nos presenta este aún inédito estudiante
de Literatura de la universidad Diego Portales, así que lo desecharemos.
Lo de Ignacio es una especie de anti-antipoesía, o noesía,
según sus palabras. Su búsqueda con un lenguaje que trasciende
el idioma, recoge el guante dejado por Lira y las vanguardias más
acérrimas.
P: ¿Cuáles son tus
lecturas más importantes?
- Vladimir Vladinaslov, Pablo de Rokha, Pezoa Véliz,
Ginsberg, los modernistas como Herrera y Reissig, y Lugones, Girondo,
Cabrera Infante, Rodrigo Lira, I. Ducasse, A. Jarry, A. Artaud. (No
leo ni hablo francés).
(Me gustaría decir Lihn, pero mi fascinación por el lenguaje
y su plasticidad no me lo permite)
P: Sobre Ginsberg, leí por ahí una vez
(creo que en una entrevista para Paris Review compilada por una editorial
argentina bajo el desafortunado título de "Confesiones de
escritores"), que A.G. decía que la poesía es "algo
así como la articulación rítmica de un sentimiento".
Algo de eso veo en tu poesía, o por lo menos se deja entrever
en tus poemas más "tradicionales" -por llamarlos de
algún modo-. La aliteración como recurso (mi preferido,
lejos), además de los jugueteos con la respiración, dan
cuenta de un cuidado por el sonido del poema. ¿Entiendes la poesía
como un arte preeminentemente oral, o simplemente ves esos trabajos
como un eslabón más en la exploración de todas
las posibilidades del lenguaje? ¿Tiene alguna connotación
especial para ti el "ritmo", en el sentido que le da, por
ejemplo, Octavio Paz?
- Pienso en Sarduy y Cabrera Infante, pertenecientes
a otro rango cronológico, pero, sin embargo, fuertemente unidos
a las raíces modernistas. Por otro lado está Guillén
y el songorocosongo, retrotrayendo otra América (no siento mucha
predilección por Carpentier ni Lezama Lima, la verdad). Las vanguardias
hispanoamericanas heredaron mucho de Francia, Rusia e Italia, pero continuaron
agregando elementos propios, pensando un poco en Antropófagos,
de Andrade. No quiero decir con esto que me adscribo a una tradición
de "vanguardia" o de "americanismo". Si bien me
fascina la vanguardia (y soy miembro del Colegio de patafisica de Chile),
no creo en ella como un punto estático, y aquí enlazo
con algo que menciona Paz sobre la poesía y el lenguaje: ésta
está en movimiento continuo, como el universo, de ahí
la importancia del ritmo, sin pecar de trascendentalista. Paz dice que
el hombre no se da cuenta de esto, porque tiende a situarse en el centro.
Creo justamente que por estar en el centro de la Vorágine (saludos
a Rivera), mayor percepción hay del movimiento. Entonces, la
integración de otros códigos -amado sea el palimpsesto-,
otros registros, tonos y recursos, me parece mínima, como sujeto
consciente de un corpus determinado. De todas maneras me importa el
ritmo, creo que lo señalado por Paz está muy unido a lo
de Ginsberg. Hay un movimiento metafísico, que contiene a los
demás, algo se comunica, ya no en la palabra en sí, más
allá, en la respiración que las emana, y eso se mezcla
en la cajita cerebral, toráxica, sexual, (...). Pero este mismo
movimiento anuncia el traspaso a otras posibilidades de experimentación,
eslabones de un desarrollo humano, lo estático no perdura, y
es prácticamente ilusorio, o más ilusorio que las otras
fantasías. La palabra es eminentemente oral, de ahí la
vibración pránica; el libro es rico pero la voz es la
voz, me gusta leer o "recitar", trato de poner acento en el
ritmo y las entonaciones de la forma en que fueron escritas-pensadas-pesadas-sentidas-vomitadas;
es la oralidad también movimiento, la oportunidad más
sorprendente para absorber un poema, oportunidad para el "escribidor"
de dar el poema más puro que en el papel. La aliteración
tiene fuerza mántrica y configura junto con las pausas y la disposición
espacial del texto, la música exquisita, la ópera mallarmeleana.
P: La lengua "de tribu" a la que haces mención,
se ve ampliamente superada en tus poemas. Además nombras a Lihn
por ahí. Me parece que ante la constatación de que nuestra
lengua está gastada y ya no alcanza para nombrar los objetos
(origen de las lamentaciones de E.L. a través de toda su obra),
se hace necesario superarla y en eso consiste tu propuesta (simbología
algebraica, o lenguaje binario, por ejemplo). ¿Estás de
acuerdo con esa afirmación? ¿Vamos hacia la aniquilación
total del verso, como lo profetizara Altazor?
- Se hace necesario superarla, claro, asesinarla,
más claro. La amplitud de posibilidades, ya no desde el viejo
canon de significado como portador único de sentido; y esto,
ojo, que está contenido en la floración formal del modernismo
de finales del XIX (tocándole el pechito a Yurkevich y su hermoso
poema Liróforos contra Lirófagos), la
inversión de los valores estimados sobre el signo, la forma también
porta la llama. El cauce se desborda, ya por acumulación, yuxtaposición,
intertexto (Herrera y Reissig); la forma se desborda y las palabras
(como señala Paz), se juntan, se fusionan, amalgaman, agregándole
nuevas posibles significaciones al lenguaje (Girondo). Es parte de la
tradición hispanoamericana, el reb(v)elarse contra el logocentrismo
construido desde la colonia; se puede rastrear toda una genealogía
de neologistas y buen barroco en estas tierras (también hay versiones
pestilentes). La aniquilación del verso es inevitable, el verso
se aniquila en los labios, y se reintegra al cauce del silencio, ¿qué
pasa con un libro cuando no es leído?, no recuerdo la referencia
estricta a esta reflexión (será Cioran), pero Vladinaslov
sugiere que cada poema muere y nace al cerrar y abrir el libro. El verso
se muere en cuanto la gente deja de leer, esto también es cuestionable,
se genera una especie de mito respecto a la denigración de la
cultura. Es cierto que la gente no lee mucho, acá en Chile sobre
todo, pero sí está en contacto con otras manifestaciones
más acordes a su condicionamiento y educación: internet,
videojuegos, fiestas populares, etc. La poesía entrega otra forma
de conocimiento, de verdad, de mundo, la cual en su esencia es rebelíon
y revelación (no estoy pensando en oráculos), en tanto
que ha decidido no tocar las canciones escritas por el poder, en una
especie de morbopanteísmo urbano, tocar lo sugerido por la malversación
del alma. Realmente es un tema, o irrealmente, dependiendo de la situación
de calle que se sufra.
P: Estudias literatura. Al respecto,
¿crees necesario que un poeta (o quien escriba poesía,
para evitar el término) tenga formación "formal"
(ja) en el área, o sientes que la poesía debe tener más
"calle"?, o, dicho de otro modo, ¿poesía de
los 90 o de los 80?, ¿dónde está ese "equilibrio
inestable ente la tinta y la sangre", para seguir citando a Lihn?
- No considero necesario el estar en regla con la
universidad, qué pasó con los "selfmade man"
dice acertadamente Andrés Morales, me parece que deben cultivarse
la lectura y la escritura, inseparables. Hay una especie de responsabilidad
frente al conocimiento y la escritura y está la imposibilidad
de leerlo todo, tramando abismos. Gran parte del tema universitario
es solidificación social, una forma de vindicar el prontuario
farmacológico y penal, además del estatus de mierda. Respecto
a 80`s y 90`s- te sigo el juego porque esto de las generaciones me es
extraño y desagradable-: Juan Luis Martínez y la nueva
novelita es del 77, Zurita como gestor, La Tirana más
que Los Sea Harrier, de Maquieira, Lira, excelso y
desgarrado (no contando a Lihn ni a Bertoni). De los 90, algunos poemas
de Bello, pero es medio español; Germán Carrasco: Calas;
Yanko González: más Metales Pesados que Alto
volta (me encanta); algo poquito de Julio Carrasco. Respecto a
"tinta y sangre", me parece triste la carencia de cualquiera
de las dos, no siendo del equilibrio, la sangre no construye lo suficiente
si no es con tinta y viceversa; me pone los pelos de punta la poesía
mapuche o indígena en general, de desagrado.
P: ¿Piensas publicar pronto? ¿Qué poetas de tu
edad te llaman la atención?
- Me gusta Jaime Saénz, from Bolivia.(ja)
(pero enserio) No sé si publicar, pero sí, pretendo este
año terminar la mezcla en la que he estado trabajando ya bastante
tiempo, secreto. No sé si de mi edad específicamente,
pero inéditos o desconocidos, Matías Andújar, Francisco
Ide, Niki Kuscevic (de Punta Arenas), el intemporal Vladinaslov y una
chica que firma como Adelita o Violeta Venora.
POEMAS
ASESINATOS ASIMÉTRICOS
Si entendemos raza
como entidad psicológica
el racismo
y las manchas del jaguar son bellas
obedecen las mismas leyes
que la distribución de resina sobre las yemas de los dedos
la multiplicidad ontológica
los muchos lugares donde culmina
el desborde de ceniza
las muchas maneras que tiene de morir la gente
a su vez las pocas maneras que tiene de nacer
ésta última
una mala costumbre no adquirida en vano
limpiar la hoja del cuchillo
no mirar atrás
no refregar lo suficiente los pies en el choapino
y sin embargo
entrar
Asesinatos asimétricos
que vuelven a sucederse jamás
sin llegar a conjugarse
victimas que no mueren
en la espera en
la agonía
de saberse agónicos crónicos
y aún así
no morir de goce dolor ni venganza
Asesinos / violadores / caníbales
-Pero nunca evangélicos
venidos de no se dónde
no
se en qué siglo
no
sé qué iglesias-
Asesinos / violadores / caníbales
que no llegan a escena
dislocados entre anverso e inverso
un paso para la percusión unísona de
los gatillos
otro y aún
nadie desenfunda
así y todo
un vestido rojo
se recrudece sobre la piel pálida de una niña de ocho
años
juega sola en una plaza
en la que el aire se impregna de azufre
y los electrones chocan temiendo la sangre
es la hoja fría que vacila disgregada
entre el sueño que tuvo la otra noche
y lo que ha deseado esta mañana
soñó
la pulsión de un muslo translúcido
níveo / infante
que reboza a punto de romperse
volición polutiva que no mana
un cigarro que no muere
los labios / el curso de los acontecimientos y el ano
se fracturan / rasgan
se detienen catalépticos ante el fin
va a cortarse una garganta
-siempre va a cortarse una garganta / encularse una amarilla/
mamarla una negra-
pero la cúspide no acaece
y la mesa está puesta
los comensales han quedado a medio desnudar
perros tullidos
un hilo de baba pesada
les cuelga petrificado del hocico
por los siglos de los siglos
la frenética masturbación de siempre
y la mesa está servida
los cerdos sudan impacientes
la carretera agrieta
cada paso abisma la materialización de lo improbable
casi estalla
los muslos se conservan tibios
aún minutos luego de la muerte
el pecho sube
la laringe se retuerce
el pecho baja
el esófago se enrolla
ese otro se comprime
látigos amarillos / intestinos lacerantes
hacen ademán de salirse de sus órbitas
en una gran arcada que no acaba de eructarse
asesinatos asimétricos cometidos y por cometerse
en ciudades como éstas
en las que caminas medio obnubilado
esperando llegar pronto
para llegar y desear profundamente irte
perseguido por vajíbaras viscosas que se desencajan para seguirte
por las calles
úteros teratógenos en una contracción - dilatación
persecutoria
una mandíbula que lleva puesta una mandíbula
que lleva puesta una mandíbula que lleva puesta una mandíbula
y así ene veces las fauces metasituándose
asesinos asimétricos de una simetría desopilante
calcularon todos los eventos
casi cada posibilidad
-casi-
para fosilizar el cauce
condenarnos en los segundos previos
y su repetición incesante en los fuelles voraces
de nuestra vigilia ingenua
hinchada como garrapata al fuego
que va del fuego al
agua
del agua al fuego
y así
esta cena en ciernes
que al momento aún no se sirve
MORFINAMORBO FATAMORGANA AMEBAESPASMO
la negra baba rancia
que babea esta especie babosa de alimañas
O. G.
ERES UN JUGUETE
ARRIBA DE
UNA MICRO
LOS POMÚLOS HELADOS
-TE ARDE EL TRACTOTANATO
VAS MASCANDO TIERRA
En vano buscas
UN PLUMAJE TRANSPARENTE
DE PROPORCIONES MESIÁNICAS
-una catedral llena de mierda-
No habías notado acaso
Que éste es un pasillo en movimiento
Fíjate
las paredes son de cartón
por esas cañerías
circula todo el excremento de Sumatra
a esta hora ya salen los guarenes
los relojes de pared tiemblan
la pared es neta acumulación de
baba
baba fría en la comisura de tu
glande
baba abandonada bajo no sé cuáles
presunciones
baba séptica al aire casi 60 horas
por día
DIME,
DÓNDE ESTÁN LOS NUEVOS NICHOS
DÓNDE LAS SUSTANCIAS PROMETIDAS POR NUESTRA ASCENDENCIA
No hablo de la caducidad inevitable del sonido
Ni menos de la multiplicidad de los oráculos
DIME,
CUÁNTO HUMO NO EXHALAR POR NOCHE
Para despertar en condiciones óptimas
evitar los padecimientos
congénitos genitales consuetudinarios
del desperdigamiento abusivo de la baba
baba mal parida en pos de las murallas
Hipertrofia escenográfica
a destajo
Baba diseminación
cada segundo por cada uno de los vacíos intersticios
de la célula
baba lápidas
DIME QUÉ CABEZAS CORTAR
Eres un juguete infranqueable del adentro
Imposibilitado del afuera
Un juguete desde el huevo
Huevo baba
Una muerte por persona para despejar las calles, por favor
4:30 AM
Un gato sin maullar devoraba la luna/ mi madre
pariendo un molusco a través de la noche/ la luna trizada un
abismo felino de sombra/ el vello a medio punto entre ombligo y ombligo/
un gato eclipsando la luna/ la posibilidad de la luna como el ombligo
de una negra gorda gorda repleto de semen/ bigotes magma la noche maúlla/
pero no, no convirtamos las esquirlas de una lengua azotada contra un
vientre en una cantinela/ aunque los almuerzos pasaron raudos a constituir
teleseries altamente elaboradas/ carcajadas trágicas ante la
mera enunciación de un no/ no es tan fácil no/ errar una
tilde como errar un tiro/un latido a plena luz de vela mecida por mechones
jaurías de viento/ violetas adosadas entre los dientes macilentos
de una abeja zigzagueante/ animales del fondo de los fondos rasgando
vasijas/ matrices vajíbaras vapuladas vulvas de gargajo/ una
línea de ceniza estriando la pulcritud de la tan elegante melamina/
es la noche de las noches/ un gato escupiendo pelusas a tirabuzones
se quita un chinchinero del ano/ un chinchinero desnudo con argollas
en las tetillas salta dotado de no poca corpulencia de no poco bamboleo
de no poca rimbombancia/ un chinchinero sacándose a tirones un
Mike Patton del culo/ para hacer de esta musiquita/ un estruendo equinoccio
marasmo esquina/ donde todos van a querer agolparse y lanzar monedas
y lanzar monedas/ pero cuando metan las manos en sus bolsillos tan profundos
como el escorbuto posado sobre las caderas/ no encontrarán nada
/ porque una manada de rapaces entrenados y sin orificar les han vaciado
las carteras los estuches los lamentos/ y las tetitas son a esta hora
copitas tibias de cicuta ennatada/ unos quesos sedimento de pulsión
fatal / que sin embargo se ha vuelto soportable/ como la presión
de la atmósfera sobre la estructura ósea de quien digita/
digita que digita y yo veo a través de un orificio que se escarba
niño adentro niño arriba/ porque estos niños no
orificados/ me han traído sus monedas sus torturas sus sopores
sus suturas/ porque estos niños amarillos son juguetes porcelanas
chinos taiwaneses recorianos / atestadas de cerumen yodo costra se lamentan
las grutitas rellenadas por la virgen del Carmen de Lourdes Guadalupe
situadas en el pasaje bambú uno cuatro seis cinco/ en el año
de 1992 en la casa de los abuelos del padre de mis hijos/ en donde entre
otras cosas se tomaba malta con huevo y harina/ se iba a la vega poniente
o vega chica/ en busca de un buen chacarero o el tío nino alías
el chico nino/ que era chico era gordo medio crespo y poseía
entre otras cosas/ locales de variada índole/ papas jamelgos
muebles cazuelas/ un hijo una esposa/ una hermana apodada la nina/ un
hermano apodado el nino chico/ su esposa se llamaba de otra forma pero
siempre le decían rosita mallea y usaba unos sombreros apoteósicos
floreados mientras tejía a crochet o a palillos/ porque nadie
diga que la rosita no sabía na´ tejer o bordar o barrer/
era también super buena pa´ la cháchara/ para atender
los invitados/ cocinar todo tipo de raciones/ ají relleno queque
cocadas papas mayo y hartas cosas más sabía la rosita/
que era chica como el pato su hijo que era chico como el nino que era
chico como la nina que era chica como el nino chico que de seguro era
chico como papá nino o mamá nina/ quizás de dónde
provenía toda esa chiquitolina/ una serie indescifrable de chicos
por aquí de chicos por allá/ la ubicuidad de las desproporciones/
porque a donde he ido he visto chicos he visto gordos he visto flacos
y he visto feos/ una red de deformaciones expandiéndose desde
los cromosomas a todas las latitudes del globo/ siendo el globo redondo
como una amígdala como un huevo como un testículo como
un supositorio/ han de haber otros planetas larguiruchos como una hebra
como un riel como un rifle como un cuchillo como una estaca como una
espada/ u otras posibles morfologías inverosímiles desde
nuestra redondez de globo de testículo de huevo de amígdala/
a todo esto la rosita fallecido y enterrado como es debido a un buen
cristiano el nino/ se cambió el nombre ignoro si vía legal
notario ministerio/ pero sé de buena fuente que ahora usa otro
nombre/ mi padre luego de su segunda separación marital dejó
de firmar sus cartas con su primer nombre “Domingo” para
empezar a firmar con su segundo nombre “Ignacio”/ que también
es mi nombre/ pero no me importó la verdad porque aunque le pegara
con su gesto un mordisco a mi constitución identitaria/ ésta
hace rato que no se asentaba en el nombre “Ignacio” ya que
la mayoría de quienes a mí se refieren lo hacen por mi
alias/ m-a-r-ú/ algunos claro omiten la acentuación en
la última letra/ lo que no les reprocho ni me importa/ porque
a su vez yo mismo poseo otros nombres para pensarme en silencio/ y ahora
que toco ese punto del silencio/ quiero agregar que no existe más
que como una figuración negativa de lo conocido/ una vez Wolfgang
Ide me dijo/ Oso-que es otra forma de referirse a mi entidad oral o
escrita que tiene un conjunto determinado de entidades amigos que no
son la totalidad de éstos ni dos ni tres sino unos cuantos más-/me
dijo Oso le tienes miedo te aterra te soporiza te aturde la sola idea
del silencio/ por lo mismo llenas todos esos espacios que bien bonitos
reflexivos existenciales cósmicos se verían en el blanco
abrasivo de la página/ eso me dijo Wolfgang Ide/ y yo no sé
qué le dije/ porque parece que no lo estaba escuchando en vivo
y en directo sino con retraso/ como cuando uno habla por teléfono
y tiene sintonizado el mismo canal que el interlocutor/ y es la misma
hora el mismo día el mismo año en los respectivos dispositivos
de asentamiento de los interlocutores pero uno u otro recibe la señal
televisiva antes brevemente anticipada o levemente retardada por no
sé qué energías estático magnéticas
que operan transmitiendo los binomios grises los binomios negros de
las ondas televisivas/ entonces no lo estaba escuchando pero sí
lo estaba escuchando de ahí que toda esta historia del silencio
y el vacío me resulten algo dudosas algo sospechosas/ y no sé
qué fue lo que le dije al Lemming/ al Wolfgang/ al Rata/ al Conejo/
pero me acuerdo ahora de todo esto sin mediar ningún sonido o
ningún silencio/ que son ideas bastante sospechosas/ como las
amígdalas redondas o los huevos o los testículos o la
misma tierra/ que se supone que es una esfera achatada en los polos/
pero si Colón no se hubiese llamado Colón ni Cristóbal/
sino Koliac el tuerto o Dimitric el zurdo/ y en vez de decir la tierra
es de tal o cual manera/ hubiese dicho la tierra es de tal o cual otra/
lo mismo con las amígdalas y toda la anatomía patológica
desarrollada desde Miguel Servet/ que a su vez no se llamaba Miguel
Servet sino Miguel Serveto y Conesa o Miguel de Villanueve o Michel
de Villeneuve o Michel Servetus alias Revés/ entonces yo le digo
al Wolfgang/ al Conejo/ al Lemming/ al Rata/ al Roedor/ que en qué
quedamos sobre todo esto del silencio/ que sí recuerda qué
le dije/ o si es que alguna vez lo conversamos/ pero todo esto al Rata/
al Wolgang/ al Roedor/ al Lemming/ le va a llegar con el retrasito ese
del que hablábamos denante/ por que si no tiene las antenas listas/
sobaditas/ bien pulidas/ refractantes/ socorridas/ espabiladas/ ascurridas/
porque si no tiene las agujas bien punzantes/ bien filudas/ debidamente
auscultadas no va a receptar/ no va a enterarse de esto que le estoy
diciendo ahora/ porque se lo estoy diciendo ahora o ya se lo dije o
se lo había dicho o nunca se lo he dicho porque a lo mejor el
no sabe na´ que le ando diciendo cosas a las cuatro cero cuatro
de la primerísima mañana/ porque si se nos corta el agua/
o se va la luz o se cae el cielo o se llueve el techo/ quizás
qué cosas irán acontecer/ o están aconteciendo
ahora/ yo estoy aquí y voy avanzando pero no me muevo pero no
me sudo pero sí me emano pero sí me corro pero no me paro
pero no me río pero sí me rio/ pero a esta hora los cargadores
de camiones o peonetas ya están dele que dele carga que carga/
como mi abuelo que en los treinta que en los cuarenta hacía clases
y cargaba camiones en la estación central o en la estación
mapocho/ pero de seguro bien peinado/ y una madrugada así se
cayó del camión/ o conoció al tío nino que
ahora que recuerdo su nombre era José pero todos le decían
nino esto - nino esto otro y era bravo y era chico y era gordo/ y quizás
mi abuelo que se llamaba Gilberto/ que era medio atarantado/ que decía
en la mesa “Salud que la belleza sobra” o “sírvase
no más compadre” en una madrugada de octubre de abril de
mayo o julio/ conoció al Nino/ conoció al José/
o se cayó del camión y se lesionó la cadera y conoció
al Nino antes o después pero se cayó y se lesionó
la cadera y conoció al Nino/ y se le acabó la carrera
futbolística en el San José de la estrella club deportivo/
porque era arquero era cargador era profesor era amigo del Nino/ y así
los moluscos pariendo moluscos o la posibilidad de que la noche sea
una negra gorda gorda obstaculizando el día evanecida de helio
pero no/ no convirtamos las esquirlas de una lengua azotada contra la
memoria en una cantinela/ teníamos compramos adquirimos nos birlamos
nos raptamos nos encrucijaron/ un set un paquetito un matute/ compuesto
por una manada de juguetes made in Taiwán Corea o Laos/ de niños
plásticos sintéticos pero de carne pero amarillos pero
de carne sin orificar sin delimitar sin revestimientos/ y los mandamos
Vladimir, Radomiro y Dimitric/ a lanzar el ojo/ sacar la foto/ tantear
la cosa/ cachar el mote/ sopesar el huano/ verificar la ley/ recomponer
el roto/ empollar la luna/ revisar el hilo/ roncar la durma/ pasar la
caña/ matar el potro/ y los mandamos a matar todos los gatos/
todas las lauchas que eventualmente pudiesen o quisieran explícita
o en clave/ tapar el hoyo/ cerrar la reja/ eclipsar la luna/ obstaculizar
el tracto/ cortar la mano/ despellejar la iguana/ para que nos avisaran/
para que nos dispersaran el pánico/ nos remendaran la papa/ nos
sirvieran la dosis/ nos picaran la araña/ nos chillaran la chaucha/
nos asexuaran la chota/ nos tejieran el chaleco/ nos otearan la lumbre/
nos dieran fuego/ nos sufrieran el frío/ nos distrajeran de las
arduas jornadas/ de los aspavientos cólericos/ de los relojes
tiniebla/ de las rajaduras palabra/ de las púas/ de las cornamentas/
para que nos hicieran la cama/ para que nos erradicaran la raza/ para
que nos comprobaran/ la no existencia toda del silencio.
Copyrigth ©
2009 revistalamasmedula.com.ar.
Todos los derechos reservados. |