La poesía de Bárbara Durán se lee a pequeños golpes de desazón. El caprichoso dejo en la puntuación de los versos es una pausa en las heridas, en los recuerdos más amargos de un ayer todavía reciente. La ingenuidad aparente con que evoca las escenas absurdas o triviales se va tornando en un animalito feroz –letal, incluso. Lo inesperado habita en los signos de la escritura, y a partir de ellos nacen las tempestades diminutas con que esta joven poeta va moldeando a la mujer arquetípica de sus “historias”, aquella mujer que mal sabe cubrirse por fuera y no se le ha ocurrido aún cubrirse por dentro: “...De volar al sol, estas pájaras/ tienen las alas quemadas/ tres tristes leonas/ tres tristes lunas/ tres tristes tigras/ se desgarran...”. En la poesía de Durán, la sensualidad deviene en crudeza y arrebato, en la mano en el fuego y en el llanto, luego, solitario: “...Hablo de no quedarme herida/ de no buscar cómo matarte...te abro las piernas/ Muerdo hasta donde puedo tus labios con los míos/ & empiezo a contar en silencio/ los minutos que le restan al dolor/ len-ta-men-te”. Pero también deviene en aromas y frutos: ...“Echo de menos tus manos/¿Dónde las lecturas nocturnas?/¿No era yo tu libro de cabecera?/ vOzZz de mAr/ ¿Café o chai?.../ ZarzAmora/ Siento frío...” La construcción del discurso se va dando como si hubiera prisa por desentrañar lo que hay del otro lado de la montaña, y el lenguaje poético se deja hacer en la pluma de Bárbara.

“...El rito de acariciar, prendiendo fuego...”
                                                                                               Serrat.

La carta...
Venía incendiada
llegaron a mi puerta las cenizas
de un adiós en sol menor
de un abrazo de: “Hasta Nunca...”
Olía el timbre a saliva de Luna
a cabello quemado
Dejé que me engullera su tacto de sal
Los ojos de mar abierto abismados en mis ojos
quedaron en la esquina que apagó la flama

Al filo del timbre...

¡No hace falta prenderme fuego!
Por debajo de la puerta no atraviesan llaves
Ya seré yo, de esas vecinas que salen de prisa
& no revisan nunca su correspondencia.


Toma nota.
La punta del talón
La coma de la nostalgia
Dos puntos & seguido: un inventario
Más puntos & comas
Ganas de que los amantes vuelvan
& dejar de hacer el amor sola
Suspensivos... Al final de un anecdotario

Toma nota
Ya no me quedan suspiros
Soy yo
quien hace mapas de palabras
           En las palabras mismas.

*********

Yo también tenía sueños

Punteaba bien la idea
de amanecer en tus ojos,

Besos de boomerang
No puedo dormir
Traigo marchito el corazón

Me he sentado a llorar
5,673 palabras
Llenas de distancia
de eneldo
en pimentadas
de cuartos crecientes
de cuartos menguantes
de tinacos

5,687 palabras
Llenas de maullidos
de tic-tac´s
de nortes
de sures
de estes y oestes
de cucharas

5,707 palabras
Llenas d-d-lirios
Sin oxígeno
R=...

¿¿¿Qué pasa con la sangre cuando te mueres de un paro
respiratorio???

Un día, pienso
cambiarán de parecer
quienes trazan los caminos
Y quizá miren como yo
Que son tan importantes
las salidas de emergencia,
lo mismo en lugares cerrados,
que en autopistas
Un aviso de re-ojo:
//RETORNO A 2 KM//
Y una podría consentir
“Con pleno conocimiento de causa”, dicen
Si quiere llegar
Quedarse donde está
o retornarse

Casi siempre he sido persecutora
Casi nunca perseguida

Sin adverbios de tiempo

Quizás sea por eso que

¡NO ENTIENDO LAS FRONTERAS!

Ya antes me parecía un exceso
ver la poca cautela y cuidado
de quien dividió
con un “Muro de Contención”
los dos sentidos en las carreteras

¿No está la conciencia
para debates casuísticos?

Podríamos encontrarnos a la mitad del camino...

*********

Ya no hay dudas
La estrategia de un amante en celo
vino a traer la noticia
Ando rabiosa
húmeda, de saberte erecto
Aunque la noche
no la escriba en tu piel mi boca
¡Quiero comerte!
¡Quiero matarte¡

*********

A mí la luna me cuida,
a mí la noche no me hace daño...
Salvo cuando apareces: repentina
Y mis ojos revientan con la tibieza
de un beso que sopla
como viento con sueño
Recuerdo tus labios con vértigo en las manos
con un hueco en la boca del estómago
¡Qué vacíos son los aeropuertos!

Qué deshielo, el de este cielo
que detiene la última luna llena...
Lo que queda de diciembre
sin tu voz acariciando mi
nombre
No encuentro la pista de
aterrizaje
hay demasiada turbulencia


Bárbara Durán nació un 19 de agosto de 1977, en Toluca, Estado de México. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Cuauhnáuac, en Cuernavaca, Morelos. En el 2007 recibió el premio de poesía “Sabor a México” por parte de la Universidad de Texas, en Estados Unidos. Pertenece al consejo editorial del periódico de poesía En_aguas Zurcidas y al colectivo Lunámbulas, que promueve la literatura. Un derecho & un revés se publicó en México, en 2009, por la editorial La Cartonera.

Me dieron las cuatro
con tu nombre en los labios
Se me hizo tormenta la mirada
Te marchas
De-tengo tu ausencia
en ningún cajón
hay ropa tuya

SIN RASTRO

No hay señales de vida

¿Estuviste?

¿Estarás?





 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Copyrigth © 2009 revistalamasmedula.com.ar.
Todos los derechos reservados.


AMORES PERROS
Foto: REM y BENAVIDES