No he podido aún plasmar aquellas impresiones académicas causadas por la lectura de los poemas de Andrea Cabel (Lima, 1982); ya que en lo personal, me es bastante más difícil racionalizar lo que podríamos bien llamar poesía. Y los escritos de esta poeta puedo decir que han alcanzado momentos poco esperados (así como también la poesía de Paul Forsyth), en la lírica joven peruana y latinoamericana; sin embargo, este recelo no ha sido impedimento para compartir alguna breve reseña sobre ella y más aún, no ha sido impedimento para que pueda compartir algunos de sus poemas. Este pequeño esbozo es sólo una invitación a su lectura.

Andrea Cabel es Licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica, con mención en Literatura Hispánica por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), y ya desde el 2007 y 2008 ha publicado reseñas crítico-literarias en el diario El Comercio (Lima-Perú) y también en el diario Expreso (Lima –Perú). Además, se ha desempeñado como miembro del comité editorial de la revista La siega. Literatura arte y cultura (Barcelona – España) y en la actualidad, prepara y edita, para la revista “sèrieAlfa.art i literatura” (http://seriealfa.com/home.htm), una muestra de cuatro poetas limeños, que será traducida a siete idiomas, incluyendo el finlandés, el euskera, el francés, italiano, inglés, catalán y portugués y que cuenta con una selección de fotografías, para ilustrar los poemas seleccionados.

Es claro, que Andrea Cabel ha sabido mantenerse activa dentro del mundo literario, y sus frutos no sólo se han dado en el campo de la investigación, publicando poemas y reseñas críticas de teatro y poesía en diversas revistas del medio nacional e internacional, sino también en su obra misma; ya que ella es (desde hace ya buen tiempo) una de las más fecundas poetas jóvenes de los últimos años, cuya ascensión poética ha sido más que inevitable. Una clara muestra de su inicio en este ascenso, fue su primer poemario publicado, Las falsas actitudes del agua (2006), que obtuvo el primer premio del concurso Esquina de papel (organizado por la Municipalidad de Lima y auspiciado por el Centro Cultural de España), y que luego sería reeditado en julio de 2007, bajo el sello editorial Mesa redonda, con prólogo de Raúl Zurita.

En Las falsas actitudes del agua, encontramos no necesariamente a una novel poeta; sino que más bien, con asombro, podemos descubrir la audacia de una poeta con experiencia, queriéndose aún descubrir a partir de la búsqueda de su propio lenguaje; lenguaje que, paradójicamente, y con anterioridad, ya se había descubierto a sí mismo.

La escritura interpela en el poemario sus propias herramientas, interpela a la poeta, llevándola a indagar en otros universos, donde el tiempo es un constante fluir cíclico que sólo en apariencia es orden. Tal vez esa falsa apariencia sea la falsa actitud del agua, que hace del lenguaje, aquella agua discursiva que nos refleja, aquella que no nos permite ver hacia el fondo y que sólo nos muestra apenas una verdad que podemos vislumbrar, aquello que, en palabras de Jorge Eduardo Eielson, es “una hermosura plácida y viviente, un contenido propio que es al mismo tiempo una bella forma del mundo y del espíritu humano… una realidad estética con vida propia y tan válida, más que la primitiva e incipiente realidad natural”; que, en otras palabras, no es otra cosa que lo inefable de la poesía.

§ quién entiende las rosas §

guardamos la profunda sabiduría de los lugares que viajan sobre las plazas y los hombres. no hay tiempo entre la culpa y la espuma. están las certezas incómodas en el pecho antiguo de las casas altas. el hogar de las encarnaciones robando eternidad al pico de un soldado descalzo. el mar, la silueta de una lágrima destruyendo el clima, la vista abierta desde una ventana para escuchar los muros. es vacía y desnuda la fila de muertos con ojos aéreos sugiriendo eternidad y goce, mientras la espalda se extiende y las manos se hacen manía. todo el espacio tiene cuerpo de fuego, voz de menta y canela. solitario sueño de angulosa carne humana que lejos de la sicodelia y el rencor, piensa, he sido desesperación y memoria.

(Publicado en Fornix N ° 7 Revista de creación y crítica, junio 2008)

§ una mujer de lunares azules §

tus brazos no tienen rumbo, son llaves abriendo la fruta. tus piernas, secretas orillas que vuelven anchas aguas en tempestad. un hombro de luna que alcanza el cielo y deshoja la calma. todas las paredes de casa, transparentes, llenas de sombra y sol miran perfectas las huellas del agua pateando los bordes. podría llenar mi alma de cosas nuevas, de estrellas y color morado. seríamos para siempre, un puñado de aves que inunda y encierra, seríamos entonces, tacto y sospecha simulando aleteo, escama, naufragio.

                 (Publicado en Fornix N ° 7 Revista de creación y crítica, junio 2008)

§ albúmina §

todas las rosas a oscuras,

la primavera en forma de pájaro.
tu cuerpo y los anteojos,
un decilitro de voz que no me pide nada;
el piano de otras manos que se abre y se sume buscándote un rostro,
armando los trozos que componen núcleos tristemente dispersos
para salvarte sin salida, brillando amarillo,
conociendo mis intestinos, mi cadena umbilical,
tratándose en todo caso, de esta música que merodea.
siendo curiosamente leche de los ojos que brota llorando
y todas las ciénagas plagadas de agua, pensando en ti, mamá.
como las películas de colores,
las posadas del plasma que flotan siendo una metáfora de loto y guirnalda.

el mar entero encerrado en tus ojos, / en tu silueta que digiere sombra,
que conjuga las sierpes y los muros.

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)

§ aquí no hay lluvia §

(al carrusel de vil.)

hay carruseles.

destrucción para nosotros,

silencio de papel,

estrella ciega como el tiempo de un suspiro.

todas las cuerdas del pasado y los agujeros palpitantes

los corredores, el áureo verbo del payaso de suelo

de la noche triunfal en un puñado de hierba

en un bosque azul sin lámparas ni gacelas.

aquí nadie llueve.

no hay silencio en un silbido celeste iluminado,

solo empiezan estas copas de rocío,

estas alondras bebiendo la corola de una criatura sin paladar.

palideces madrugada en las diurnas calles vivas

repletas de juncos y puros corazones mojados.

todo vive y se extinguen los ecos, la certeza asciende

y se ríe el mar de tacto, la espuma como un ave

                            se retira y nace

                            por donde descansa una mejilla,

                            un intocable beso.

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)

s

hacemos un intercambio de nueces / tú las claras, / yo sin cáscaras. / las llaves se aíslan, / las jaurías nos acosan y pateamos las puertas / nuestra ínsula fuga salvador, / estamos solos, sin tierra ni madre/

ni ventana – dijo.

y me guías, / atosigada de carencia / impoluta en agonía, / con tu corazón de luna llena. / repleta de luces escuálidas, y rieles cortos como los días / como las pasajeras nieves, y las frentes de luz. /

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)

§ constanza §

temprano cae el sol, solo existir esparce las flores./ de perfil, solo días de mantas al lado / y calladas, un sonido que escucha vagando el vientre, llorando y despeinado./ máscara que sonríe y luego el humo./ el reflejo desgarrándose de tristeza /como las solapas /y las esferas de luz./ mares silentes eligiendo un beso,/ niños príncipe que de espaldas a los astros /pintan las mejillas de los peces y el sollozo de los ríos./ humilde estrella de infancia que atraviesa la cocina y la habitación de la hermana,/ que se sienta/ serena y furiosa./humilde estrella de infancia,/ humilde hermana.
(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)

§ mayana §

cosmos infinito, descifrado engranaje solar,

música que no rota

que no se enamora nunca.

corazón sin nombre,

desposeída luz

jardín repleto de nadas rotas,

mayana,

fruto perdido,

espuma tras el verbo

ruido mucho ruido y el polvo

el nogal que se cae

el pájaro dibujado tras la sombra

la taza adormecida,

la espalda oscura,

los nudos de tus manos.

la espuma tras el verbo,

el nogal cayéndose,

el triunfo rojo

del pájaro esculpido.

mayana,

mayana.

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)

§ habitación 309 §

la lucha del pelo negro y el firmamento giratorio./ tan pequeño y desde lo alto -pienso, / juega al azar con pantalones entrecortados, / sandalias verdes y un paredón de venus llena de florestas y luna./
un rabioso bulto, lleno de manchas violetas,/ espirales de manos desnudas, / fugitivos dibujos desfilando por la esquina. / estrelladas lluvias y caminos, / universales ojos color té./ plaza de niños pluma perpetuando un arma que dispara ruido./ los reflejos del techo que suplican un abrazo./ y juntas las sombras, /
toda el agua del mundo.
luego, /tus ojos afelpados./ y dormida, / tus cincuenta y tres constelaciones./ despierta,/ tu boca, /todas las llamaradas de esperanza./ nocturna y terrenal./ polvo inextinguible,/ soplo de nieve, /hundida sinfonía de rosas y luz. /

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)


q

el sol se levanta como una rosa / tras la espuma y en lo alto del silencio. / la niña se oscurece y el as se apaga. / salvador se acerca y le da un beso frente al rayo. / la escalera relumbrante se retuerce, / las esferas los vigilan sigilosas. / la quiere como a la perfección enemiga / mientras vuelve a morir sin fuerza de planeta, / como un deseo luminoso, / como tropiezo de pájaro o pez. /

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)


§ currahee §

éramos una guerra de espejos,

doce millas de ancho por doce de largo.

la simetría de dos muertos encendidos de golpe

prendiendo las luces en el abandono de la noche,

buscando los pozos de los abuelos,

la muñeca que era la hija.

los ojos que siguen mirando desde la cama

las grietas de todas las paredes.

el paraíso,

una isla de tierra roja abierta en dos que mira al agua salada.

un conjunto de esqueletos frente al paisaje de la plaza,

un centro duro de luz

de animales verdes y amarillos empozando las medias lunas,

la navegación de los peces,

el soplo de las arañas junto a la flor que mira al techo.

nadie extraña el mediodía, la altura de los rostros.

no hay distancia desde los huesos,

nadie suspende la caída

y el mundo es esta tarde que combate,

que solo mide desde este corazón,

el cansancio que trae la sed,

la implosión de las cucharas que lo ven todo desde aquí arriba.

(Publicado en el libro Las falsas actitudes del agua -Segunda edición-Lima, julio 2007)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
















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